martes, 4 de agosto de 2015

Marchita primavera.






¡Ay de la flor que por brotar hermosa
se crea sempiterna y duradera!

ni porque el sol su calidez le diera,

ni la llovizna su humedad pluviosa.

Marchito ha de quedar sobre la losa
su aroma embriagador que un día fuera,
pues atavió una sola primavera 
la breve lozanía de la rosa .

El tiempo es un coloso irrefutable
de zancada tenaz, descomunal 
que acontece en el alma y en la flor .

El perpetuo viajero inagotable 
que avanza para bien o para mal 
y a todos deja huellas de dolor .