martes, 4 de agosto de 2015

Marchita primavera.






¡Ay de la flor que por brotar hermosa
se crea sempiterna y duradera!

ni porque el sol su calidez le diera,

ni la llovizna su humedad pluviosa.

Marchito ha de quedar sobre la losa
su aroma embriagador que un día fuera,
pues atavió una sola primavera 
la breve lozanía de la rosa .

El tiempo es un coloso irrefutable
de zancada tenaz, descomunal 
que acontece en el alma y en la flor .

El perpetuo viajero inagotable 
que avanza para bien o para mal 
y a todos deja huellas de dolor .

lunes, 20 de julio de 2015

Me reconocerás (Glosa del poema La caricia perdida de Alfonsina)



"Si no ves esa mano, ni esa boca que besa, 
si es el aire quien teje la ilusión de besar, 
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos, 
en el viento fundida, ¿me reconocerás?"

Quiso estallar sus penas contra las caracolas,
se esfumó en el ocaso y en la niebla regresa
y su angustia te ronda si te acunan las olas

si no ves esa mano, ni esa boca que besa.


Huyó tras el hechizo del amor sibilino
trenzando las alianzas con las algas del mar,
se presagia perpetuo ese idilio divino

si es el aire quien teje la ilusión de besar.


Ya es arrullo de ninfa lo que fuera un lamento
y sosegada espuma aquel manto de enojos,
ven a mirar las huellas que marcó su tormento;
oh, viajero que tienes como el cielo los ojos.

De quimeras de ensueños fue la asidua andarina,
y al canto de sirena su verso escucharás, 
musitando cual lira en la voz de Alfonsina:
en el viento fundida, ¿me reconocerás?"

La vida en arte mayor



La vida es un compendio inalienable,
que cambia su matiz en cada página,
es ánfora fortuita de ambrosía ,
que hiere el paladar cuando se traga.
La obra que afanosos esculpimos
y casi siempre queda inacabada.
El verso que se queda en el tintero,
el verso que renuncia a ser metáfora .
Ligera como el vuelo del halcón
nos deja su vestigio cuando pasa.
La vida es sólo un mínimo suspiro
es una imperceptible bocanada
que en vano ambicionamos moldear
y el tiempo tan voraz la desbarata.
La vida es como eclipse caprichoso,
se funde en el ocaso y en el alba .
Es arte que precisa que se ejerza
sin tesis, sin destrezas y sin mañas.
Arpegio esperanzado del juglar
que se ase irrenunciable a su guitarra.

domingo, 19 de julio de 2015

Soy yo



Tengo por domicilio el paraíso,
traigo (de andar) alípeda la andada,
síentome la razón alucinada ,
vuelo por las estrellas sin permiso.

Huelo de las fragancias de las flores.
floto sobre las olas del amor ,
sueño con el argente del albor,
canto como el trinar de ruiseñores.

Sacio bajo la lluvia mi avidez,
grito con voz de cálamo "poesia"
Llevo entre mis tesoros la utopía ,
hablo con las cantárlidas tal vez...

hallo en la fantasía la salida
dándome una escapada de la vida.

viernes, 26 de junio de 2015

A ti




A ti por ofrecerme tu amistad
a ti, que me acompañas tan distante,
a ti por la virtud de ser galante,
a ti por tu nobleza y tu lealtad.
A ti, por ese abrazo que me abriga...
Dios te bendiga

por ser sincero
y compañero,
porque me atiendes
y me defiendes.
A ti, que me levantas con firmeza
cuando me desmorona la tristeza.



Porque sueles reír si me sonrío

porque estás en las buenas y en las malas
y acurrucas mi sueño entre tus alas
si se quiebran mis alas por el frío.
Porque calmas mi pena y mi quebranto,
¡ te quiero tanto ! 
eres caudal
de manantial
y cada día
viertes poesía

con versos de jazmín y de violeta.
A ti que eres esencia de poeta.








jueves, 25 de junio de 2015

Si yo fuera tu poesía


Si yo fuera tu poesía en tu estro me arraigara, 
tus manos me rozarían ,
tus ojos me contemplaran.

Si yo fuera tu poesía
en las noches sosegadas
mientras musites mis versos 
tus labios me acariciaran.
Y con la pauta armoniosa 
de la rima haré una danza,
para danzar en tu sueño
sin que tu te percataras.
Si yo fuera tu poesía
cuando me vuelvas metáfora
te enlazaría a mis letras hasta amarrarte a mi alma
y alojándome en tu mente
desnudaría tus ansias
mientras delinies desvelos sobre el lienzo de mi espalda.
Mi nombre tal vez musites
evocándome en tu almohada,
¡si yo fuera tu poesía! 
¡si mi amor te enamorara!
Fueras mi bardo hechicero
y yo tu musa encantada,
¡ Si yo fuera tu poesía,
ay si yo fuera tu armada!

Mi inspiración


Mi inspiración perdida no encuentra la poesía,

no logra consumarse, su copla está vacía.



El estro que alentaba le dejó su quejido


y el lamentable acorde de un violín compungido.


A veces la sorprendo en el albor del río,


o escondida entre rosas y gotas de rocío.



Una noche lluviosa se asomó a mi ventana


pero al ir a atraparla se escabulló lejana.



De repente a mi almohada se acerca sugestiva


prometiendo quimeras, amante, efusiva...



y germina en portento su romance florido,


mas, despierto del sueño y otra vez ha partido


¿Cuando vendrá de nuevo la inspiración aquella
que abonaba mis alas con su polvo de estrella?

¿Donde andará perdida mi inspiración ferviente?
¿por qué no me responde y sigue indiferente?


Quizás en el ocaso aguardando otro día
que ilumine la sombra de su melancolía,

o tal vez esperando , quien sabe si ha querido
vivir de la utopía o morir del olvido.

Te brindo




Te brindo destellos en la noche oscura,
el verso que nunca logré redactar,
de mi gran prudencia mi infausta locura
y un trozo de cielo que encontré en el mar.


Te brindo el secreto que cargo en mi sino,

el beso deseado que nunca te di,
el sabor amargo que dejó aquel vino;
el vino ilusorio que jamás bebí.


Te brindo el recuerdo de anécdotas vanas
las sombras que vuelven una y otra vez,
el vuelo encumbrado de alondras lejanas
que anidan un tiempo y se van después.


Te brindo una rosa que se abrió en otoño,
el lóbrego hastío de mi invierno gris,
de la primavera un mustio retoño
y cierta tristeza de un tiempo feliz.


Te brindo el rocío que enjugó mi labio,
la lujuria atada que no desaté.

Te brindo un instante de mi eterno agravio
y entre tantas dudas, te brindo mi fe.


Te brindo la astilla de mis sueños rotos,

las horas de un tiempo que no han de volver,
el etéreo rastro de anhelos remotos

y este ofrecimiento que no has de entender. 



  



e

miércoles, 24 de junio de 2015

La noche




Es cómplice silente del amante,
le encubre los pecados con su manto,
noctívago perfume del encanto
que almizcla como aroma de galante.


Efímera o fugaz como un instante
se escurre entre sus sombras entretanto
y angélico el arpegio de su canto
augura la alborada alucinante.


La noche me recuerda a tu querer;
tan gélida , insondable y hechicera,
que nace y que fenece cada día.

Me arroba , me desnuda en el placer,
me encausa de la mano a su quimera
y arranca inevitable mi poesía.

Susurra el viento tu nombre (Romance)


Susurra el viento tu nombre
cuando sopla por mi calle,
retoza con mi vestido
procurando desnudarme,
se me enreda en los cabellos
como una caricia suave
y me recuerda tus dedos
la vez que me acariciaste. 

¿Será que el viento es tu aliado
igual que un cómplice amante
que cada vez que lo aspiro
huele a fragancia de mares
y me evoca aquel perfume

cautivador de tu traje?
El viento topa en mis labios 
como queriendo colarse
para entregarme tu beso; 

el beso que me mandaste, 
lo deposita en mi boca 
y mi boca lo deshace, 
que me bebo tu sabor 
porque el viento a ti me sabe. 
No es precisa la distancia 
pues aunque quiera olvidarte 
susurra el viento tu nombre 


Cuando al fin se descubra cuan profundo es el mar,
cuando el viento se niegue a soplar con su brisa,
cuando al cerrar los ojos ya no esté tu sonrisa,
cuando la voz del poeta no quiera declamar,
cuando en la negra noche no ilumine el lucero,
cuando la fresca lluvia ya no irrigue a la flor,
solo entonces te olvido, 

solo entonces "mi cielo"
,solo entonces "mi vida", 
me curaré de amor.

Otoño sin ti.​







Si supieras amor ¡ qué gran hastío!
si vieras nuestro almendro deshojado...
Este otoño ha llegado más sombrío
de saber que has partido de mi lado.

Amanece nublado en mi ventana
y me llama a lo lejos tu lamento,
no ha trinado la alondra esta mañana
y las hojas se mecen en el viento.

"Jamás tuvo una flor dos primaveras",
y está mustia la flor de mi alegría.
Si supieras, amor, si tú supieras
que esta tarde me trae melancolía...

Evocando tu verso me dormí,
ha llegado el otoño y yo sin ti.​

Me descalzo para andarte.



Voy abordar el camino que me conduce a tu estancia
hollando tu geografía tras el rastro de tu olor,
quiero andarte palmo a palmo y suprimir la distancia
que separa mis anhelos de la rambla de tu amor.

En el valle de tu pecho donde principio mi viaje
con el paso de mis labios retozando en tu trigal,
voy descendiendo de a poco al fascinante follaje
con dirección al estuario donde emerge tu caudal.


Y en el impulso inconsciente me desnudo de temores,
deslizo la cremallera del ropaje del pudor,

sobre el páramo candente del suelo de tus ardores,
me descalzo para andarte antes que llegue el albor.

Cierra los ojos amor...



Cierra los ojos amor, si te provoca
que mi caricia te incite como el viento,
será un susurro fugado de mi aliento
cuando te roce tu oído con mi boca.

Cierra los ojos amor, que tus pupilas
enrojecidas y tintas como el vino,
me paralizan mi loco desatino,
porque me frenas amor, si me vigilas.

Cierra los ojos, permítele a mis labios
rastrear tu tersa y sinuosa geografía,
llegar de a poco al caudal de tu osadía,
catar el néctar dulzor de tus agravios.

Cierra los ojos amor,que con mis manos

voy a peinar tu desvelo con terneza,
voy a domar con sosiego tu rudeza
y a descubrir tus anhelos más arcanos.


Yo quiero ser el jinete en tu llanura,
avisorar tus recónditos antojos
y las riendas desatarle a mi locura;
cierra los ojos amor...cierra los ojos

Tiempo.



Sabio andar el del tiempo que nunca apura el paso
ni detiene su estancia para tornarse eterno
cuando 
al fulgor del alba lo disipa el ocaso,
cuando al sol del verano lo congela otro invierno.

¿Dónde quedó estancada la primavera aquella
cuando la intensa lluvia rebosaba la fuente?
¡L
a noche era tan poca para atar tanta estrella
y al
 ímpetu del río crecía la corriente!

Solo queda el recuerdo del florecer temprano
,
de rosas que se abrieron al pie de tu poesía,
y la cálida huella en mi labio 
lozano
que apenas guarda el beso de tu boca sombría.


Cuando vuelvas conmigo retoñará aquel brezo,
renacerán los nardos sobre la hierba mustia,
mientras borde mis horas soñando tu regreso
y sustente gaviotas sobre el mar de mi angustia.




El amor y la locura





Triscando al escondrijo con mesura,
saltando entre las rosas de un rosal,
me cuentan que entre trémulo y sensual
jugaban el amor y la locura.

De pronto sucedió por desventura
que el loco sentimiento demencial,
hirió a su contrincante pasional
hurgando en el ramaje con premura.

Y allí encontró a su amigo lastimado,
llorando enceguecido de dolor:
_si el cielo de tus ojos he nublado,
seré tu lazarillo con fervor!

Por eso la locura va a su lado,
y ciego amartelado es el amor.

Por dormir con tu retrato.


Por dormir con tu retrato
abrazado a mi desvelo,
anoche súbitamente
te apareciste en mi sueño.
Entraste por mi ventana
como osado bandolero
mientras el agua de lluvia
chorreaba tu traje negro.
Yo resguardé entre mi sábana
a mis pechos descubiertos,
temblaba ruborizada
por saberte en mi aposento.
Pero tú también temblabas,
no sé si por frío o miedo
y al acercarte a mi cama
sentí tu cuerpo tan gélido...
que hasta olvidé la prudencia
y el vano razonamiento
y te halé por la corbata
en un efusivo gesto.
Arranqué tu ropa húmeda
sutilmente y en silencio
pegué tu boca a la mía
como cóncavo y convexo:
-Estoy ávida de ti!
(te susurré entre jadeos)
mientras mis labios rastreaban
cada poro de tu cuello.
Intentaste corregirme
arrepentido e incrédulo
mas yo solo obedecía
a la voz de mi deseo.
Te rondé como a mi presa;
igual que felina en celo
y enfurecí a tus instintos
con mis intrépidos dedos.
De pronto desenfrenado
y sin más remordimientos
atrapaste mi cintura
para apaciguar mi fuego.
Vertiste tu manantial
sobre mi yermo sediento
y ascendimos ardorosos
a la lujuria del cielo.
Al despertar ya no estabas
y yo sudaba en mi lecho,
mi ventana medio abierta

y afuera estaba lloviendo.



Pobre del corazón de ambiguo palpitar
que ante la incertidumbre trastoca su latido
y languidece quedo, turbado, compungido
al abortar el ansia que no supo engendrar.

Y se le esfuma el sueño como espuma de mar
cuando intenta ser mar; soberbio , embravecido ...
¡ Pobre del corazón errado y confundido
que necio no difiera el querer del amar!

Que el querer es profuso como el pasto creciente,
como la luz de un ángel cuando todo es oscuro,
es sentimiento en calma , es el beso en la frente...


y el amar es el fuego del deseo más puro,
como indómito río que arrastra en su corriente...

¡ Pobre del corazón que navegue inseguro !

El fuego






Indómito, fecundo, omnipresente,
irradia en todas partes su esplendor,
es ascua que flamea en el amor,
o luz en una estrella incandescente.

En el pálido invierno es confidente
de aquellos desprovistos de calor,
y cruje entre los leños su rumor
de inquieta llamarada reluciente.

El fuego se asemeja a los amantes;
si embistes en su contra se exacerba,

iracundo y tenaz cuando lo atizas... 

devoran con deseos calcinantes
se desatan si caen sobre la hierba
y esconden una chispa en sus cenizas.

martes, 23 de junio de 2015

Quién pudiera?


Solitario el anciano en total languidez
contemplaba otro otoño recostado a un olivo ,
_¿será el último otoño? ( sospechaba tal vez ) 
mientras pausadamente fumaba pensativo.

¿ Quién pudiera ser árbol y remozar sus leños,

reconquistar osado aquella primavera,
reverdecer de nuevo el racimo de sueños,
desconcertar el tiempo como tú, quién pudiera?

Solo tengo recuerdos de un transitar sinuoso

por llanuras y cumbres , con lágrimas y risa,
un arsenal de versos de un verano ardoroso ...
y en la memoria instantes que volaron de prisa,

cual bandada de pájaros que emigran de repente, 

se me fueron los años inevitablemente.