Sabio andar el del tiempo que nunca apura el paso
ni detiene su estancia para tornarse eterno
cuando al fulgor del alba lo disipa el ocaso,
cuando al sol del verano lo congela otro invierno.
¿Dónde quedó estancada la primavera aquella
cuando la intensa lluvia rebosaba la fuente?
¡La noche era tan poca para atar tanta estrella
y al ímpetu del río crecía la corriente!
Solo queda el recuerdo del florecer temprano,
de rosas que se abrieron al pie de tu poesía,
y la cálida huella en mi labio lozano
que apenas guarda el beso de tu boca sombría.
Cuando vuelvas conmigo retoñará aquel brezo,
renacerán los nardos sobre la hierba mustia,
mientras borde mis horas soñando tu regreso
y sustente gaviotas sobre el mar de mi angustia.
ni detiene su estancia para tornarse eterno
cuando al fulgor del alba lo disipa el ocaso,
cuando al sol del verano lo congela otro invierno.
¿Dónde quedó estancada la primavera aquella
cuando la intensa lluvia rebosaba la fuente?
¡La noche era tan poca para atar tanta estrella
y al ímpetu del río crecía la corriente!
Solo queda el recuerdo del florecer temprano,
de rosas que se abrieron al pie de tu poesía,
y la cálida huella en mi labio lozano
que apenas guarda el beso de tu boca sombría.
Cuando vuelvas conmigo retoñará aquel brezo,
renacerán los nardos sobre la hierba mustia,
mientras borde mis horas soñando tu regreso
y sustente gaviotas sobre el mar de mi angustia.

Tengo el inmenso placer de dejar en este maravilloso lugar de versos y en estos serventesios alejandrinos que me quitan el sentío, muestra de mi sincera admiración hacia tu sin par poesía, Beatriz. Felicidades, mi querida poeta, por este nuevo e ilusionante proyecto. Besos.
ResponderBorrarGracias mi capitán por complementar la ilustracion de esre proyecto con tu honorable y deslumbrante mirada. Gracias por venir. Besos.
ResponderBorrarWowww, me hiciste el día con esta maravillosa poesía. Felicidades poetisa!!
ResponderBorrarEnternece y estremece, pero pesa mas la envidia sobre aquel que provocado tales designios.
ResponderBorrarAdorable Beatriz.
ResponderBorrarHas removido simientes
que ocultan tus pesares,
yo crearè los puentes
que paseen tus calzares .
Inmensa Claudia, una maravilla de poema, abrazo grande!!
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